martes 17 de mayo de 2011

MAYO 17 - DIA INTERNACIONAL CONTRA LA HOMOFOBIA


Voy regresando a casa después de formar parte y presenciar la tercera edición de la conmemoración de esta fecha en Guadalajara con una marcha. Una marcha pequeña en el sentido de su recorrido y también en contingente.

Y regreso con sentimientos encontrados; por un lado me alegra mucho y me motiva que haya este tipo de movimientos, de buscar visibilidad ante una sociedad tan mocha y conservadora como la tapatía, de levantar la voz para que se termine con la homofobia y se busque hacer valer los mismos derechos para todos en este país… pero por otro lado, me dio tristeza ver que no había mucha gente (apenas unos 200), que este tipo de movimientos no le llegan a toda la comunidad LGBT y que no se animan a formar parte de ellos.

Me dio tristeza pensar que la concurrencia no se compara en nada a la cantidad de gente que va a la marcha de Junio, y que la diferencia es que esta era silenciosa, sin música, sin carros alegóricos, sin patrocinios de antros y sin travestis o chicos en tanga paseándose por la ciudad, esta marcha no era de relajo, era de reclamo hacia la sociedad par que termine con la homofobia y la discriminación… y muy pocos asistieron.

Me dio tristeza porque no vi a nadie conocido (de los relajos), no vi a los que suelen estar en el antro, en la fiesta, a mis amigos…

Me dio tristeza porque me hizo reflexionar en que mas allá de reclamar a la sociedad que respete nuestros derechos y nos trate igual que a todos… debemos comenzar con reclamarnos a nosotros mismos, la realidad es que nosotros mismos nos tenemos fobia, nos da miedo mostrarnos como somos ante los demás, nos da miedo “jotear” en publico, nos da miedo besarnos y caminar de la mano por la calle con nuestra pareja o amigos, nos la pasamos criticando a “las amaneradas”, a las “pasivas”, a las “activas”, a las “machas”, a las “vestidas”, nos la pasamos discriminándonos entre nosotros.

Me dio tristeza porque me puso a pensar en que mientras no sea antro o fiesta o desmadre es muy difícil mover a tanta gente que tenemos las mismas preferencias sexuales. Preferimos diversión a escondidas o en nuestros lugares de “apartheid” y nos hacemos patos con temas como la discriminación y con eso nos volvemos cómplices de los homofóbicos…

Ojala que a nadie le pase ser discriminado o ser victima de maltrato por homofobia, porque de eso se trataba hoy, de levantar la mano y levantar la voz contra esos comportamientos que atentan contra nuestros Derechos.